La idea es simple y súper transparente:
si tenés un celular que ya no usás, lo podemos convertir en plata entre los dos.
Yo me encargo de revisarlo, repararlo con vos si hace falta, dejarlo en el mejor estado posible y publicarlo para venderlo al mejor precio del mercado.
Cuando se vende, lo que recaudemos lo dividimos mitad y mitad, sin vueltas.
Si te sirve y querés aprovecharlo, lo hacemos hoy mismo. Es rápido, seguro y ganamos los dos.